Uno o dos perros…
Fotos cedidas por _Sila_ ||| LULA |||
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Cada vez se dan más los cosos de dos perros en la misma casa. Lo más frecuente, es que la experiencia vivada con nuestra primera adopción, haga que al poco tiempo nos decantemos por una segunda adopción, lo cual es muy bueno para ellos, pues se sienten acompañados cuando nosotros no estamos en casa. Pero esto también conlleva más trabajo para nosotros. No es lo mismo sacar a un perro a pasear, que a dos. Lo más usual es que ya tengamos uno y luego nos decidamos por incorporar un nuevo miembro a la familia. Lo cual quiere decir que uno de los perros ya lleva tiempo en casa como único protagonista, y esto nos podría crear problemas con la nueva incorporación., celos o alguna otra reacción extraña por parte del primero. Para reducir a lo más mínimo estas reacciones adversas, lo mejor es seguir unos pasos muy sencillos.
1º- Hacer las presentaciones fuera de la casa (territorio). Dejar que s huelan, se conozcan y midan sus fuerzas. Una vez cumplido este paso, el siguiente.
2º- Llevarlos a casa y dejarlos a su aire. Normalmente, el nuevo reconocerá toda la casa olisqueando e investigando, seguido del otro, que le ira indicando lo que se puede hacer o no, lo que puede tocar o no, lo que es suyo, y lo que se puede compartir. En este paso el humano debe intervenir lo menos posible. Ellos ya emplean su propio lenguaje, que nosotros no solemos entender, y por lo contrario puede ser perjudicial nuestra presencia provocando e el primer perro reacciones de posesión, celos o protección.
Fotos cedidas por _Sila_ ||| GALA |||
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Una vez asumida la convivencia para largo tiempo el segundo perro adquirirá el rol de comportamiento de el primero, normalmente. Esa compenetración que nace entre ellos nos ahorrara mucho tiempo en la educación del segundo, siempre que el primero tenga una educación y hábitos correctos. Por norma general el que adopta la jerarquía más baja es el que imita al otro, esto dependerá d la raza, la edad y el carácter. En ocasiones el mas veterano se ve destronado por la el nuevo dependiendo de su carácter y tamaño. Tenemos que tener en cuenta que el aprendiz, lo aprende TODO, es decir lo bueno y lo malo, así que podremos aprovechar para corregir a los dos en esas actuaciones negativas.
En las ocasiones en las que se introduce en casa un cachorro junto a un perro adulto, el joven trasmitirá toda su energía y ganas de jugar al adulto, y en la mayoría de casos, el perro de mayor edad adopta en poco tiempo un aire mas juvenil, a la vez que hace al joven de confidente enseñándole los trucos que ha aprendido con la edad. Incluso el mayor, puede a volver ha hacer travesuras que ya tenía olvidadas. Curiosa coincidencia con nuestra especie.
La más complicada, sería la situación de dos perros machos y adultos. La presentación se hará en lugar neutro también, pero la deberemos repetir en más ocasiones, es decir, varios encuentros antes de llevarlo a casa.. Aún así, es posible que el veterano intente marcar sus pautas y jerarquía.. Entonces todo dependerá de la reacción del nuevo componente. Si se diera a la sumisión seguramente su relación será fantástica y la convivencia sea buena. En caso de que saliera respondón, habría dos posibilidades: que gane la batalla y cambie la jerarquía, o que ninguno ceda y nos toque presenciar una fiera pelea. En este último caso, si la lucha la terminan ellos, suele ser que hay un ganador, y por lo tanto no más problemas.; de lo contrario si tenemos que intervenir y no queda claro el ganador, cada vez que se vean volverán a andadas. En este caso la solución es difícil si no se posee un gran espacio para que cada uno tenga su territorio por separado.
En este último caso nuestro papel es importante, pues no debemos darle privilegio alguno al nuevo ante el veterano. Los trataremos con igualdad tratando de interponernos lo menos posible.
Gala y Lula son dos hembras de diferente raza que conviven perfectamente juntas y son muy felices con su dueña _Sila_. Gracias por las fotos..